martes, 7 de agosto de 2012
El río y la muerte.
martes, 3 de julio de 2012
El mulato en alpargatas y camiseta visita al presidente.
lunes, 25 de junio de 2012
Lugo al desnudo.
miércoles, 20 de junio de 2012
“Sin escribir un solo libro Deodoro Roca está a la altura de los más grandes escritores de nuestro país"
Politólogo, UBA
Radio UBA
El modo en que la reforma se propagó por América, desde una de las tres universidades nacionales de nuestro país, era una necesidad universal de todos lo países de la región.
Pero Roca no se aguantó, era un francotirador, era un hombre libre, no aguantó la cátedra tampoco, allí estuvo dos años. Ocupó el cargo de Director de Museo Histórico de Córdoba pero duró muy poco y luego no ocupó más cargos públicos. Siempre tenía posturas disidentes. Era un hombre libre, espontáneo que no se adaptaba a las disciplinas de los partidos políticos.
Roca dice en un breve escrito, por cierto muy estremecedor, que se titula Autobiografía “no he intervenido en la vida de mi país desde la estrechez de partidos políticos pero he hecho al margen de ellos y desinteresadamente una intensa y riesgosa vida pública, la haré hasta que muera porque me interesa hasta la pasión el destino de la patria y el destino del hombre”.
Yo diría que en general no escapa a la crisis de la educación en Argentina, no es lo peor. Creo que lo peor era la educación media porque la educación inicial, la primaria más o menos safa con aprender a leer y escribir, a sumar o a restar o saber quien es Belgrano o San Martín o dónde queda la República Argentina.
Con relación a la Universidad de Buenos Aires, es una universidad llena de problemas y merecedora de muchas críticas pero es monumental. El otro día me encontraba con algunos profesores, como García Lupo, que hacía mucho que no venían al país y estaban asombrados de la Facultad de Derecho. En primer lugar, de la conservación patrimonial de la Facultad, que estaba deslumbrante, y en segundo lugar por el movimiento que se advertía en la carteleras, las charlas, los boletines, las revistas que se realizan, en fin, una gran creación que está llevando a cabo la Universidad de Buenos Aires.
En la Universidad todavía se encuentra a maestros que a uno le cambian la vida.
Esto lo veo en el Colegio Nacional de Buenos Aires y en la Facultad de Derecho que son ejemplares. Yo defiendo esto porque me parece que hay una campaña interesada en contra de la universidades públicas y sobre todo en contra de la Universidad de Buenos Aires.
A comienzos de la década de 1910 fue presidente del Centro de Estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba.
En 1925 fundó la filial Córdoba de la Unión Latinoamericana. Fue fundador también del Comité Pro Presos y Exiliados de América, del Comité Pro Paz y Libertad de América, de la filial cordobesa de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, precursora de las organizaciones de derechos humanos argentinas, las que presidió también. Fue director del periódico Flecha y la revista Las Comunas donde publicó gran parte de su obra escrita.
En su casa de Córdoba se conformó el famoso “Sótano de Deodoro”, por allí pasó gran parte de la intelligentsia de nuestro continente, pasaron por allí Waldo Frank, Haya de la Torre, Henríquez Ureña, Máximo Soto Hall, o Manuel Seoane. También hizo lo propio un joven, un adolescente que después pondrá en vilo al continente, se trataba de Ernesto Guevara.
Según llegó a parangonar Enrique González Tuñón, “si Moreno fue el abogado de la revolución, Deodoro puede ser considerado como el abogado de la Reforma y su adalid por excelencia”.
Falleció el 7 de junio de 1942.
Reportaje publicado en la web de la Universidad de Buenos Aires.
jueves, 14 de junio de 2012
Glifosato o ese lugar en donde el gobierno nacional y las entidades del campo viven armoniosamente.
martes, 1 de mayo de 2012
Despegar.gov
viernes, 23 de marzo de 2012
La UBA se prepara para un nuevo debate.

La situación de la Educación Inicial y Media en nuestro país.
La UBA se prepara para un nuevo debate.
La recuperación económica y social hizo que los temas económicos fueran dejados de lado por el debate público para dar lugar a otros tan urgentes como postergados. Fue así que en el mes de agosto de 2010 el Consejo Directivo, órgano máximo de esta Universidad, se manifestó a favor de la despenalización del aborto. De este modo se abría tempranamente un camino hasta ese momento clausurado y gracias a ello muchas organizaciones sociales pudieron fortalecer su lucha. Recién a principios del 2012 llegaría otro impulso cuando la Corte Suprema de Justicia en un fallo histórico habilitó el aborto no punible. En este sentido podemos asegurar que la UBA ha cumplido un importante papel a la hora de preparar el terreno para estos inminentes cambios.
Ahora parece haber llegado el tiempo de una profunda reflexión acerca de la situación de la Educación Inicial y Media. No son pocos los docentes del Ciclo Básico Común que por lo bajo se quejan del bajo nivel de formación con el que llegan los aspirantes a ingresar a la UBA; muchos de ellos tienen problemas con el dominio de la lengua oral y escrita. Sin embargo, la Universidad viene tomando algunas medidas anticipatorias que pretenden atender rápidamente esta situación. Ejemplo de esto es el conocido programa UBAXXI tanto como las permanentes inauguraciones de sedes del CBC en distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires. En las oficinas del Ciclo Básico acumulan más de setenta pedidos solicitando la apertura de nuevas sedes.
Pero para ocupar el centro del ring se necesita estar bien preparado, se requieren insumos, información acerca del oponente que tenemos en frente. Por eso, la UBA, por intermedio de su Rector, Rubén Hallú, y la Fundación de Estudios en Políticas Públicas, han presentado en sociedad el Observatorio de la Educación Básica Argentina.
Se trata de un ambicioso proyecto tendiente a sensibilizar y movilizar a diferentes sectores de la sociedad para que participen de este debate público ¿Cuál es la situación actual de la Educación Pública? ¿Cómo se posiciona esta frente a la Educación Privada? ¿Cómo se perciben los propios integrantes de esta comunidad? ¿Qué políticas públicas son necesarias para resolver los problemas más acuciantes? Son algunas de las preguntas que parecen orientar al Observatorio.
Por lo pronto tenemos ya los resultados del primer relevamiento hecho a 571 directores, 915 docentes y 325 preceptores. Si bien son muchos los datos interesantes con relación a las escuelas de gestión estatal podemos sintetizarlos y presentarlos de este modo: tenemos una buena noticia y una mala.
Vamos a empezar por la buena, se nota la inversión sostenida que viene realizando el Estado desde la recuperación económica hasta esta fecha. El hecho que el porcentaje del PBI destinado a educación creciera del 3,64% en 2003 al 6,47% en 2011 posibilitó que en materia de infraestructura, por ejemplo, la Educación Inicial permita observar una mejora ostensible. La inauguración de escuelas, la entrega de casi dos millones de notebooks a docentes y alumnos a través del plan “Conectar Igualdad”, la distribución de libros, entre otras acciones, son algunas iniciativas que confirman esta mejora.
La mala noticia tiene que ver con el alto nivel de ausentismo tanto de los docentes como de los alumnos. Cabe resaltar que mientras en las escuelas de gestión privada el porcentaje de los alumnos que tienen más de 4 faltas al mes es del 4%, en las escuelas públicas representa el 44%. Es por ello que el informe sugiere “revisar los mecanismos de control, regulación e incentivo de la vida cotidiana de las escuelas y de concientizar y movilizar a la sociedad civil para revertir esta situación”.
Se ha dado un primer paso para la instalación de un importante debate público. El mismo requiere, sin dudas, de la participación de los actores involucrados. Los docentes, los trabajadores no docentes, los padres y los alumnos junto a las autoridades que en materia educativa entienden deben poder converger en un espacio horizontal en donde se busquen las soluciones a los problemas, entre ellos uno que no apareció en estas primeras encuestas pero que está presente: el incremento de la violencia en la vida cotidiana.
jueves, 15 de marzo de 2012
El partido de los muertos.



Con la semana que viene llegará el 22 de marzo y la denominada tragedia de Once cumplirá, entonces, su primer mes.
Hoy se cumplen 22 días desde que sucedió este hecho tan evitable como previsible. Hasta ahora la Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, no ha recibido a los familiares de los muertos.
El 28 de febrero, un nutrido grupo de ellos se autoconvocó en el Obelisco para exigir justicia y ante los pocos medios de comunicación presentes en vano solicitaron una reunión con la Presidente.
El silencio del Estado se rompería recién el día en que la Presidente inauguró las sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Fue un silencio ensordecedor el que transcurrió entre la mañana del 22 de febrero y el 1 de marzo. Un silencio incomprensible, un silencio culposo. Los desolados familiares solo recibieron por parte del Estado un duelo de dos días con sabor a poco.
En el medio de todo esto la agenda presidencial incluyó reuniones con los hermanos Patronelli, con el músico Roger Waters y con los representantes de la Fórmula 1 entre otros.
En el medio de todo esto un Secretario de Transporte deja su cargo; pero a no confundirse, no lo echan, renuncia por problemas de salud y luego su jefe, el Ministro de Planificación Julio de Vido, lo despide como a un héroe, como a un incomprendido en su tiempo.
En el medio de todo, este mismo Ministro no acude al Congreso para explicar lo sucedido en Once pero sí se apersona allí para defender el traspaso a la Ciudad de Buenos Aires del Subte, del Premetro y de 33 líneas de colectivos.
En el medio de todo, este Ministro se ofusca cuando un legislador de la oposición le pregunta por las omisiones y la falta de control por parte de su área al Concesionario TBA. Aduce que todo esto está fuera de temario.
“Tarde” es lo que parece decirle un grupo de familiares a la primera mandataria; es que recién por estas horas el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, ha tomado contacto con algunos de ellos para gestionar una reunión y así impedir que el próximo 22 de marzo, cuando se cumpla un mes de la tragedia, también se cumpla un mes de no ser recibidos por las autoridades.
La respuesta a estas idas y venidas tienen su explicación. La Presidente, que vive en un clima de beligerancia permanente, ha tratado a los familiares como si fueran integrantes de un partido político de la oposición, como si fueran de un grupo político destituyente. La lógica schmittiana del amigo/enemigo parece trascender las fronteras de lo político partidario para apoderarse también del campo comunitario.
El filósofo polaco Zygmunt Bauman comienza su libro “En busca de la política” de este modo: “las creencias no necesitan ser coherentes para ser creíbles”.
Responsabilizar a Menen y a De la Rua por la tragedia de Once obviando que se va a cumplir una década desde que están al frente de gobierno puede ser creíble, pero no es coherente.
Cuando se cuentan con los medios cualquier creencia puede ser instalada; puede aparecer como verdad el soterramiento del Sarmiento o el tren Bala, o la gestión eficiente de un Ricardo Jaime al frente de la Secretaria de Transporte durante 6 largos años.
El orweliano Ministerio de la Verdad es una de las pocos instituciones que funciona muy bien en nuestro país. A través de este todo puede ser creíble o más bien increíble. Mientras una sociedad no se interrogue acerca de lo que es coherente y de lo que no lo es su éxito está asegurado.
*las fotos las saque el día de la marcha convocada por los familiares de las víctimas de la tragedia de Once.
martes, 13 de marzo de 2012
La insistente gotita que cae sobre la calidad institucional

Dos gestiones colisionan a toda hora, en cualquier lugar, una y otra vez; ni el llamado al diálogo por parte de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia es atendido.
El conflicto suscitado por el transporte escolar en la Villa 31 bloqueó el paso en la Autopista Illia por largas horas. Un viernes de calor un funcionario del área del Ministerio de Planificación pidió por televisión que se apersone algún representante del Gobierno de la Ciudad, del otro lado del ring se acusó al Gobierno Nacional de politizar los conflictos.
En el día de ayer Garre subió desde su cuenta de Twitter una foto de un acta firmada entre la Secretaria del Gobierno de la Ciudad, Soledad Acuña, y un grupo de madres de la Villa en conflicto. Llama la atención la celeridad con la que llego este documento a manos de la Ministra. La intención de este twit pasó, no tanto por dar cuenta del arribo a una posible solución, sino por dejar en evidencia que el Gobierno de la Ciudad no se ocupó del tema en tiempo y forma según se desprende del punto 1 y 2 del acta.
El 2012 en los papeles debería ser un año tranqui, en donde los dirigentes políticos más aguerridos y acostumbrados al fragor de campaña debían tomarse unos meses sabáticos.
Bien, esto no ocurrió y el oficialismo aceleró los tiempos políticos sabiendo que la implementación de la sintonía fina erosionará su base electoral.
Una foto de verano en la que se ve a Daniel Scioli jugando al fútbol con Mauricio Macri todavía sobrevuela en las, algo paranoicas, cabezas de los kirchneristas paladar negro.
Lo que ocurre es que Macri es bien recibido tanto por los radicales que gobiernan algunas intendencias como por los inquietos peronistas no k y no tan k.
Un gran conocedor del "paño" como Alberto Fernández dice que hay zozobra en el peronismo y que cuando esto ocurre todos los escenarios son posibles, hasta los más alocados. Uno infiere entonces que el oficialismo debe evitar cualquier instancia que pueda reunir a figuras como la de Scioli, Macri y algunos radicales.
Una de estas acciones es previsible. La consigna es simple, se trata de limar la gestión del "intendente" de la Ciudad.
Y la nave va. La Ministra de Seguridad, Nilda Garre, dejó sin seguridad al Subte y perplejo al "intendente". Acto seguido este último da por concluido un Convenio con principio de ejecución. En el Congreso el traspaso del Subte, del Premetro y de 33 líneas de colectivo ha recibido un trámite expeditivo.
¿Qué le puede hacer a una piedra una gotita de agua al caer? Nada, está claro. Ahora bien, si esa gotita cae en el mismo lugar una y otra vez, sin prisa pero sin pausa, no hay defensa alguna y con el tiempo la erosión se torna evidente.
En la ciudad de Buenos Aires se nota el deterioro en la calidad de vida. El transporte público se sufre, la ciudad está muy sucia, el área de Educación vive en conflicto permanente al igual que el área de Salud. Los sistemas de reclamos no funcionan, las constructoras hacen los que quieren en los barrios y no hay ni una obra de infraestructura emblemática pensada para la ciudad del futuro. La agenda de la ciudad pasa por el tema recurrente, cíclico y sin solución de los trapitos.
Más allá de las pretensiones de Macri en querer mostrarse como un gran Alcalde queda en evidencia que por ahora solo es un pequeño intendente en problemas. Si bien la estrategia k en algún punto lo ubica como el potencial adversario en las próximas elecciones nacionales, deberá mostrar una dosis de capacidad a la hora de gobernar.
Por otra parte resta saber si el desprecio que muestra el Gobierno Nacional por la Ciudad de Buenos Aires pagará algún costo político dado que limar una gestión implica el avasallamiento de los derechos ciudadanos de los porteños.
viernes, 9 de marzo de 2012
Edgard Allan Poe en clave política local.*

Me imaginé una y otra vez la situación, me quedé en ella y luego me puse a navegar por ella ¿Cómo no asociarla con la peculiar relación que se da en muchas ocasiones entre la multitud y el líder o la líder?
Pero fue cuando abordé el segundo cuento que asocié el tema anterior de la perversidad con la política o con las formas que ha asumido lo político en la actualidad. En el clásico y magnífico cuento “La Carta Robada”, Edgar Allan Poe deja al desnudo la personalidad del político moderno, desnuda las miserias de este singular espécimen obsesionado por la conservación del poder por cualquier medio; en este caso a través de la extorsión.
Noche, Edgar Allan Poe, tópicos interesantes como perversión y conservación del poder por cualquier medio. Aquí empiezo a introducir la influencia que ejerce el contexto al momento de leer. Evidentemente, me encontraba leyendo sus cuentos con una clave política, acosado por la actualidad que nos abruma. Dudé un instante acerca de la pertinencia de realizar un abordaje de este tipo; pensé que podía ser muy forzado pero de pronto recordé que este poeta y literato había tenido un paso por la política, que había sido parte (y carne) de los incipientes partidos políticos “americanos”, paridos desde el vamos como máquinas electorales. Al leer este cuento percibí un dejo aromático; efectivamente había un aroma a política que me dio cierta seguridad para avanzar en esta interpretación.
El tercer cuento fue el que me hizo atar cabos. En realidad, se trata de una pequeña historia que, sin lugar a dudas, aborda elípticamente a la política y a la incomprensión total de sus reglas por parte de sus contemporáneos, al fin y al cabo sus remitentes.
Se trata de “Manuscrito hallado en una botella”, un desarrollo magistral acerca de lo que debería ser un derrotero por el sendero del final ¿cuáles serían las vicisitudes de un pesimista protagonista atravesando por este camino sin retorno? ¿Cómo sería ese último trayecto?, ese que uno atraviesa como ahogado por una gélida angustia capaz de provocar derroches de resignación. Si bien estoy muy lejos de reverenciar la figura de Domingo Faustino Sarmiento, debo traerlo como ejemplo cuando al final de su intervencionista vida siente que todo lo que observa es una imagen decadente de lo que alguna vez imaginó. La Argentina seguía siendo un criadero de vacas y de moscas. En la banca que ocupó en la última etapa de sus días probablemente atravesó por esas crepusculares sensaciones, estaba en la cubierta de ese mismo barco retratado por Poe cuyo destino era el final y mientras se escuchaban discursos que fondeaban en el Congreso su atención reposaba en la preparación de ese mensaje que pondría dentro de una botella ante el inminente sacudón que haría naufragar definitivamente a su país.
El protagonista del cuento de Poe se encuentra en un barco en el que no se halla, ni lo hallan. Es invisible ante el resto de los tripulantes que, según él, son hombres incomprensibles. No entiende lo que hacen, ni por qué lo hacen. Hay como un engranaje superior, que pone todo a andar, que no resiste intervención alguna y que funciona por sí. Si uno habla no lo escuchan, si uno hace no lo notan. El único acto racional permitido es la resignación, no obstante toda la ira contenida del personaje será canalizada en ese único momento, cuando escriba su mensaje final para colocar en una botella.
En el marco de cualquier comunidad la concentración del poder y el ensimismamiento de la política (y de los políticos) conducen inevitablemente a una peligrosa ruptura. La incomprensión mutua hace que los políticos tomen decisiones que hacen a toda una comunidad sin reparar en ella, ni en sus reclamos ni en sus intereses. Cuando estas decisiones son tomadas por la titularidad de un poder ejecutivo la situación es aún más grave debido a que esta falta de comprensión encierra de algún modo un acto perverso. La política autorreferencial hace que se privilegie siempre la lucha por el poder entre los que participan de ella sin medir las consecuencias que esto conlleva. Cuando se le niega a una provincia (a una comunidad) fondos que le pertenecen, o cuando a una ciudad no se le confiere el poder de manejar su policía hay un acto perverso, por lo menos en un sentido poeiano. Por su parte, cuando la sociedad no se halla como fundamento de la política esta ruptura hace que todo el juego político no sea más que eso, una lúdica ficción. Es en ese momento cuando las sociedades transitan invisibles por la cubierta de un barco que les resulta ajeno.
Pero la oscura nube se disipa cuando esta multitud invisible deja de serlo en ese momento final, cuando escribe un mensaje para poner dentro de una botella con la esperanza de que alguien escuche y así comience otra etapa.
Americanismo y Democracia en Roque Sáenz Peña. Por Leandro Querido

Gerardo Oviedo, integrante de CECIES (Centro de Ciencia, Educación y Sociedad), ha comentado mi libro sobre Roque Sáenz Peña publicado por Ediciones Universitarias en el marco de la Colección Pensamiento Nacional e Integración Latinoamericana.
En uno de sus rescates más originales, el tercer volumen de la colección reúne una serie de escritos de Roque Sáenz Peña. Como es sabido, Roque Luis Sáenz Peña, que llegara a la presidencia argentina para cumplir el lapso de 1910-1916 y falleciera por enfermedad durante el cuarto año de su mandato, el 9 de agosto de 1914, fue el redactor de la célebre ley electoral que lleva su nombre, promulgada en febrero de 1912. Menos conocida es su militancia doctrinal por la integración de América, tributaria del legado bolivariano. Según el prologuista Leandro Querido, el ideario de Roque Sáenz Peña se contraía al desarrollo de una política interior democrática junto a una política exterior americanista. Su diagnóstico de la realidad continental, semejante al de intelectuales de la élite liberal como Ernesto Quesada, por ejemplo, nos prevenía ante el creciente avance imperialista de los Estados Unidos encubierto bajo el modelo del panamericanismo de la Doctrina Monroe y del viejo lema del “Destino manifiesto”, hecho ante el cual creía menester reivindicar la latinidad del sur y contener el expansivo materialismo anglosajón. Así opuso, en su accionar diplomático, una perspectiva integracionista y antiimperialista apta para enfrentar el expansionismo norteamericano, que era también de índole cultural. Roque Sáenz Peña comenzó a sustentar estas posturas integracionistas desde 1888, en alianza con Uruguay, en oportunidad del Congreso Sudamericano de Derecho Internacional Privado. Las mismas posiciones se hicieron valer en 1889, en ocasión de la convocatoria a la Primera Conferencia Panamericana en Washington D.C. En el orden interno y al cabo de su vida de reformista liberal, nos dice Leandro Querido que “Roque Sáenz Peña tomó distancia con respecto a su entorno oligárquico cuando decidió romper con la fórmula de la ‘república restrictiva’ del orden conservador (libertad civil para todos, libertad política para pocos) asumiendo el ‘riesgo de la igualdad’.”
jueves, 1 de marzo de 2012
Argentina Luchetti

Venimos de una de las semanas más precarias de los últimos tiempos.
Cincuenta y un argentinos pobres murieron como consecuencia del desmanejo en materia de transporte. Ninguna de las alertas que oportunamente se expusieron (informes de la AGN, de la CNRT, etc) fueron atendidas. La corrupción no solo implica robar plata, también mata.
Esta situación de descontrol llegó a su pico máximo cuando la ministra Garre anunció que la Policía Federal no dará más seguridad en el Subte.
Acto seguido y de modo intempestivo el Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, informó que deja sin efecto el convenio de traspaso de Subtes firmado hace más de un mes con el gobierno Nacional; convenio con principio de ejecución dado que el aumento de tarifas ya se había implementado.
Lo que deja claro este conflicto es el cambio de estrategia del Kirchnerismo para con uno de los pocos distritos adversos. Recordemos que el partido de gobierno lo que si controla eficientemente son los distritos provinciales. De 24 controla 19. Al margen quedan San Luis, Sante Fe, la Ciudad de Buenos Aires y algo de Córdoba y Corrientes. Cuando no las gana las compra, así paso con Chubut, Tierra del Fuego y Santiago del Estero por ejemplo.
Vamos al cambio de estrategia k. Podemos dar por terminada la etapa caracterizada por el intento de seducir electoralmente a los porteños con figuras peronistas pero no tanto, como fue el caso de Daniel Filmus. Ahora estamos en una etapa superior en donde de lo que se trata es de ahogar al Gobierno de la Ciudad a como de lugar.
En el marco de un proceso mayor denominado de “sintonía fina” (en definitiva un ajuste perfumado) el gobierno Nacional le tiró por la cabeza al de la Ciudad el manejo del Subte. El 3 de enero pasado un furioso pero contenido Macri firmó el convenio de traspaso ante las risas socarronas del vicepresidente de la Nación Amado Boudou y del ministro Julio de Vido.
En la actualidad la suerte de estos dos últimos ha cambiado notoriamente, al vicepresidente le florecen testaferros, en tanto el ministro de Planificación ha quedado tan golpeado como la formación que no pudo frenar en Once.
El choque del Sarmiento deslegitimó a estos funcionarios y Mauricio Macri, ni lerdo ni perezoso, aprovechó para romper el convenio de traspaso.
Ahora bien, el jefe de gobierno tampoco puede mostrar una gestión eficiente, y de haberla tenido quizá hubiese enfrentado de mejor manera la embestida del gobierno nacional. Pero esto no ocurrió y hoy el gobierno está paralizado. La audaz promesa de campaña de realizar
Idas y venidas entre dos gobiernos que no se quieren, que no comprenden el grado de responsabilidad que tienen sus acciones y sus omisiones. Dos gobiernos que no reconocen que 51 argentinos pobres murieron en un choque de trenes absolutamente evitable. Dos gobiernos que no hacen nada por sacarnos esa sensación de víctimas potenciales que tenemos a la hora de viajar en tren o en subte.
Como esas paradojas del destino en el día del Transporte un millón y medio de usuarios metropolitanos de subtes y trenes quedaron nuevamente a la deriva por paros, falta de seguridad y servicios deficientes.
Pero no podría ser de otro modo. En la Argentina Luchetti todas las decisiones son así, rapiditas. No demandan nada de esfuerzo ni de compromiso. Nos sacamos un quilombito de encima con decisiones poco nutritivas, que a lo sumo engordan pero no alimentan.
Así viajamos, gorditos de ilusiones y promesas incumplidas.





